No existe otra forma de crecer, salvo alejarse de la raíz

Es el momento de crecer sabiendo bien la raíz
y de abrazar el tallo de otra rama,
Es el momento de crecer por dentro y fuera de ti
y de entender el fuego de otra llama

(Otra forma de sentir, Pedro Guerra)

 

Me cuesta abandonarme al cambio, pero mientras permanezca rehusándome a ver el miedo a la cara no podré notar que no es tan grande como lo imagino, que lo puedo vencer de un zarpazo, que seré valiente en la medida en que siga creciendo hasta ser mayor que mis miedos.

Y crecer duele. Lo sé porque lo he sentido incontables veces, este crujir en los huesos, este tirón en el alma. Ya he aprendido que para que la mejor parte de mí nazca, otros pedacitos míos tienen que morir. Sin embargo, cada vez me entristece enterrar mis antiguas versiones, cada vez me cuesta alimentar esas partes mías que siguen siendo una niña.

No dejo de preguntarme por qué estoy obligada a agrietar el suelo que me rodea, a lastimar tanto sin quererlo, a abandonar el terreno que conozco. Y el tiempo a veces me da la respuesta, por un instante me doy cuenta que no existe otra forma de crecer, salvo alejarse de la raíz.

Crecer es también tropezar, ensuciarse los pies mientras caminas. Precisamente porque no es fácil estoy segura de que vale la pena: este andar torpe y sin gracia es con lo único que cuento para dejar mis huellas.

Lee los 2 comentarios que han dejado
  1. David Mella dice:

    Que buen ensayo, no me había fijado que la canción de Pedro Guerra iba por ahí hasta ahora. Me recordó a Sumar… No completar.

  2. Gracias!!! "Sumar, no completar" es uno de tus masterpieces, este no le llega ni a los talones! 🙂

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