Mirarse bajo todas las luces

‘i love myself.’
the
quietest.
simplest.
most
powerful.
revolution.
ever.

—Nayyirah Waheed

 
¿Recuerdas la primera vez que alguien te dijo que eras sexy? No le creíste. Sexy se vestía con lencería de encaje negro y olía a perfume de diseñador. Sexy no tenía tus piernas flacas, tus pechos pequeños, tu cintura de niño. Sexy sabía exactamente cómo fingir un orgasmo al otro lado del teléfono. Sexy no se parecía a ti, o eso pensabas.

Tenías la edad en la que todavía se ignora que el secreto de Victoria es la goma espuma. La belleza tenía todos los nombres, salvo el tuyo; y “bonita” no era más que un titular amarillo en la portada de la Revista .

Es una lástima que para construir la propia imagen se necesiten tanto los ojos de los otros: Si te dicen la misma mentira una y otra vez, terminas por creértela; cuando nadie valida tu verdad, empiezas a dudar de ella.

Esto es sobre el día en que andabas descalza con los rizos al viento, una niña te dijo que te peinaras y otra respondió diciendo que cualquier cepillo se rompería en el intento. Esto es sobre sus risas. Sobre el día en que tu hermano se llenó la carita de talco para que su piel luciera más blanca. Sobre la amiga que te dijo que sin importar lo mucho que se esfuerce, nunca encajaría en el canon de belleza dominicano. Esto es sobre cómo la palabra nunca te hizo un nudo en la garganta.

Ten cuidado con la versión de la historia que te cuentan los espejos. Cuídate del hombre que quiere encontrar a otra mujer en tus labios. Cuídate de ti, de las mentiras que te tragas con la facilidad de quien se toma una aspirina. No confundas estar buena con ser buena y jamás dejes de ser.

La relación contigo misma es como tu relación con los demás, tiene sus altas y sus bajas, sus tintes encantadores y detestables.  Pero un día aprendiste a tratar con ternura tus partes difíciles de amar porque la única cosa mejor que encontrar belleza en el mundo es encontrarla bien dentro, cuando cierras los ojos. Cuestión de m
irarse bajo todas las luces y honrar el multiverso que uno encierra.

Porque esto es sobre cómo te sentiste la primera vez que te dijeron sexy, pero especialmente sobre cómo te sentiste la última vez.


¿Recuerdas la última vez


Ni siquiera tuviste que besarlo. Bastó con entrar a su cuarto y curiosear entre sus cosas, completamente vestida, después de haber pasado horas y horas entre conversaciones y risas. ¿Recuerdas el tono de su voz? ¿La manera en la que diste media vuelta y sonreíste porque sabías que sí?


Lee los 20 comentarios que han dejado
  1. "Pero un día aprendiste a tratar con ternura tus partes difíciles de amar porque la única cosa mejor que encontrar belleza en el mundo es encontrarla bien dentro, cuando cierras los ojos"

    yo aun estoy en el camino, llegare, algún día!

    Gracias Nadia por compartirlo, hermoso tal y como me tienes acostumbrada! XD

  2. Gracias a ti, Ysabel.

    Te prometo que llegarás. Con el tiempo uno aprende a cambiar lo que puede y aceptar lo que no, hasta lograr quererse. Esa es la que hay 😛

  3. Pamela M. dice:

    Ay Nadia, tenía demasiado sin leerte. Cada vez q te leo it feels like home <3 como siempre, me encantó 🙂

  4. 'Y jamás dejes de ser.'

    Te adoro <3

  5. Un besito, George. Te adoro ma' ❤️

  6. Gracias, Pamela <3 un abrazo.

  7. Me alegro cuando vuelves a escribir!

  8. Gracias por tu paciencia, por seguir aquí 🙂

  9. Selenia dice:

    Es la primera vez que te leo y me ha encantado. Genial

  10. He llegado a pensar que el universo tienen un canal de comunicación directo entre tu corazón y el mío porque no hay otra manera de que nos entendamos tan bien, seamos tan diferentes y siempre escribas/digas lo que esta alma necesita. Infinitas gracias a las coincidencias de la vida que nos unió a través de tus letras (y una amiga en común) <3

    Te adoro flaca!

  11. Segurísimo que ese canal existe: todo se conecta con todo 🙂 Yo también me siento agradecida de que este blog nos haya unido, eres una persona increíble y me hubiese estado perdiendo de mucho.

    I love you too, Marifer.

  12. Gracias, Selenia. Bienvenida al circo 😉

  13. María dice:

    Paz, es lo que me llevo cuando te leo. Haces encaje de bolillos con las palabras.

    Besazos

  14. Paz es precisamente lo que busco devolverle a mi alma cada vez que me siento a escribir. Qué lindo se siente saber que es lo que también te llevas. Gracias por esto 🙂

    Un abrazo.

  15. Ale dice:

    Hoy estuve pensando mucho sobre las comparaciones, sobra la infelicidad que nos da eso. Y viene desde muy chicos, desde momentos como los que describís, donde siempre tenemos algo a lo que aspirar, algo que está mal en nosotros. Y es tan arraigado el sentimiento y la historia de nuestro crecimiento, que es difícil convencerse de lo contrario.

    Pero cuando crece y empieza a buscar su verdad, lo que representa, hay un atisbo de esperanza de cambiarlo. Porque nos encontramos con sentimientos encontrados, con un montón de cosas que creímos no tener y que a veces la persona menos pensada, nos lo hace redescubrir. Con otros gestos, otras palabras, otra forma de relacionarse con nosotros.

    Y ahí, en ese instante, nos damos cuenta de lo fácil que es creerse el cuento por repetición. Ojalá muchos de nosotros estemos a tiempo, de mimarnos, de querer saber si es verdad lo que se dijo que eramos, si no es cierto que somos capaces de redescubrirnos años después y así encontrar una sensación tan liberadora que parece como si volviéramos a nacer en ese momento.

    Beso grande Nadine, espero andes bien.

  16. Qué lindo, Ale <3 Gracias por dejarme esta reflexión.
    Estoy de acuerdo con lo que planteas: "comparison is the thief of joy". Creo que a fin de cuentas hay que vivir más hacia dentro, conectarse con lo bonito que hay en uno y dejar que esa luz atraiga a los que están llamados a estar (y sobre todo a quedarse), esos que dices que nos hacen sentir que renacemos, que nos regalan nuevas maneras de mirar y de mirarnos.

    Un abrazote y mucho amor pa' ti.

  17. Annelissa dice:

    Nadia de mi vida, que satisfactorio es volver a leer tus escritos, recibe un fuerte abrazo.

  18. Gracias, Lissa. Otro abrazo para ti <3

  19. Tu y tu inmensa capacidad de erizarme la piel con cada signo de puntuación.

    Siempre es un respiro al alma leerte!

    Nunca dejes de escribir… Das vida!

  20. ¡Gracias, Elisa! Cuánta falta me hacía leerte por aquí. Gracias por tus palabras tan bonitas. Un abrazo 💛

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